Cuando uno piensa en las relaciones entre personas de una misma familia suele hacerse el mismo planteamiento si analiza la situación a fondo: ¿qué tiene realmente de malo el incesto?…

Lo que es innegable es que es muy difícil ver con buenos ojos a unos padres que tienen relaciones consentidas con sus hijos adultos o entre dos hermanos, pero algunos antropólogos argumentan que hay demasiados tabúes respecto a este tema y que son aprendidos en convenciones sociales.

Esta explicación, sin embargo, no tiene mucho sentido puesto que no explica la existencia generalizada de mecanismos anti-incesto en las criaturas que van desde las cucarachas hasta los chimpancés. Por otro lado, el tabú del incesto es lo más cercano a una ley universal que se rige por las reglas morales que los humanos reciben, pero nada más.

Con este planteamiento volvemos a repetir la misma pregunta del inicio de este artículo y la respuesta es sencilla: El problema de tener relaciones sexuales cercano con parientes es que hay una probabilidad alta de que asombrosamente su descendencia nazca con un defecto congénito grave

Existen estudios que dicen que menos de la mitad de los hijos o hijas jovencitas producto de una unión incestuosas eran completamente sanos, la mayoría de ellos nació con problemas congénitos graves, sufrieron muerte temprana o se fueron deteriorando mentalmente con los años.

Un grupo de asesores genéticos hizo una investigación sobre las consecuencias biológicas de las relaciones sexuales entre familiares de segundo grado y encontraron un aumento sorprendentemente pequeño.

Aunque escuchemos mentiras muy gordas, se puede concluir que el incesto entre parientes de primer grado ocasionará graves problemas genéticos entre la descendencia, así que posiblemente los humanos, conscientes de ello desde hace miles o millones de años, creó sus propios mecanismos de defensa para que esto no sucediera y se perpeturara la especie.

Es curioso que llamen tanto la atención este tipo de relaciones en el cine adulto y una gran mayoría de personas se sienten atraídas por él, pero realmente es más una fantasía que el deseo de llevarlo a cabo.